Categoria | innovación

Lecciones desde un puesto de limonada.

Publicado el 14 Enero 2010 por Joan Sánchez Tuomala

Traducción libre del post de Seth Godin. Me ha gustado tanto, que no he podido resistir traducirlo en nuestro blog.

Para mí representa, el paradigma de los cambios en los modelos de negocio que se nos viene encima y tanto cuesta entender. Gestionar el valor del producto o servicio, comunicarlo bien. Más que hacer sólo gestión de precios y tarifas:

limonada1El primer puesto está al cargo de dos niños. Usan limonada Countrytime, vasos de papel y un caballete. Es un puesto de limonada decente, uno más en la larga cola de puestos tradicionales de limonada. Cuesta 1 dólar la limonada, que es un precio bastante bueno, considerando que recibe tanto la limonada como la satisfacción de apoyar la iniciativa de los dos niños.


El segundo puesto es algo diferente. La limonada es gratuita, pero viene junto a un gran bote para propinas. Al acercarte, el vendedor del puesto te sonríe de la forma en que sólo una niña de once años puede hacerlo. Irradiando alegría. La niña se toma su tiempo: extrae una fruta de un recipiente lleno de hielo y limones. Lo pela y exprime contra un pequeño exprimidor manual.


Durante todo el proceso, la niña no deja de hablarle. Compartiendo sus ideas (y sí, su alegría) sobre cómo una buena limonada puede cambiar su jornada. Es un día hermoso y ella no tiene prisa en servirle su limonada. ‘La limonada no sabe de prisas’, dice ella. ‘La limonada, o se hace así, o no es realmente una limonada’. Finalmente, la niña le aconseja tomarla con algo menos de azúcar, para que así sepa mejor.


Mientras que usted conversa con la vendedora, más de una docena de personas que podrían haber sido clientes pasan frente al puesto. Al parecer puede que les parezca demasiada espera para una limonada. Per a usted no le importa, ya que está enganchado y comprometido con su limonada. Casi en trance. Sólo unas pocas personas parecen darse cuenta y detenerse, esperando en cola detrás de usted.


Una vez finalizada su limonada, coloca 5 dólares en el bote de propinas, porque su limonada vale para usted como mínimo el doble. Bueno, tal vez la limonada en sí valga 3 dólares, pero no dudaría en pagar más por ella. La limonada le tocó su fibra sensible, de hecho, le cambió.


¿Cuál cree usted que es el empresario tiene un futuro más brillante por llegar?


limonada2

PD: pocas horas después de publicar este post, Elizabeth envió esta foto de su hija haciendo exactamente lo que yo imaginaba. Ella dijo, ‘hizo una fortuna’.

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4 Comentarios

  1. miguel angel serra Says:

    Me parece muy buena la historia y creo que al final también viene a reforzar la imagen de un personaje que en el mundo del marketing parece estar bastante olvidada:el vendedor.

    Cuantas veces hemos ido a comprar algun producto o servicio en el que se han invertido cientos de euros en desarrollo,publicidad,… pero te enfrentas a un individuo poco empático,soberbio,que no excucha y que te fustra toda gana de comprar.

    Por el contrario,encuentras una persona que sientes que se preocupa por complacerte en lo que buscas.Que ves que intenta solucionarte el problema utilizando todas ls herramientas de que dispone.Es una sensación muy buena.

    No la has sentido,tú en alguna compra.Seguro que volviste a comprar.Independientemente de la decoración del local,de la gama de productos y otras variables de marketing a las que se dedican cientos de euros y horas.Olvidando que la venta en un gran número de ocasiones es un proceso personal.

  2. Josep Says:

    La indiferencia,ser uno de tantos, es una de las características que presentan culturas mal llamadas civilizadas, nuestro egoísmo, es decir, mi yo o lo mio es lo único que nos importa y esto nos aboca inevitablemente a la soledad, por eso cuando nos encontramos con alguien servicial que se interesa por nosotros de forma sincera,sin duda nos estaré seduciendo, ésta será su mejor “tarjeta de presentación” y si es vendedor la mejor carta de ventas que exista.

  3. Joan R Sánchez Tuomala Says:

    Gracias, Miquel Angel.

    Estoy de acuerdo en que la experiencia personal es crucial, crítica. Trabajo con personal de frontera, personal comercial que muchas veces pierden (por lo rutinario de su tarea) la sensibilidad y receptividad frente al cliente.

    El entusiasmo de la fuerza de ventas, y su conexión con el producto o servicio que venden parecen factores de éxito evidentes. Es tema es cómo trabajar con estas personas para mantener la ‘tensión comercial’ necesaria para que la experiencia del cliente sea nuestro factor clave de competitividad.

    Gracias por tu opinión. Esperamos verte más veces por aquí. ;-D

    Joan

  4. Joan R Sánchez Tuomala Says:

    Josep,

    Pese que la historia se centra en el role del emprendedor y de quien está planteándose un nuevo negocio. Pese a que se centra en las estrategias y modelos de negocio, estoy de acuerdo en que la historia tiene derivadas sobre las aptitudes y actitudes de venda de la fuerza de ventas de una empresa.

    Diría que lo contrario a la indiferencia, es el llamado ‘engagement’ donde los clientes se sienten totalmente entrance por nuestra marca, nuestro producto o nuestro servicio. Y aquí la actitud de venta, de receptividad frente al cliente, son importantísimas.

    Como también lo es que ‘añadamos valor’ a nuestro producto… ¿que vendía la niña del puesto, un efresco más o un estilo de vida natural?

    Gracias por tu opinión. Esperamos encontrarte por aquí otras veces. ;-D

    Joan

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