
La inclusión de los servicios financieros en el catálogo de nuestra consultoría de empresas nace de una reflexión previa al nacimiento mismo de ProQuaMe.
El entramado empresarial está formado por una red amplia de pequeñas empresas las cuales han apostado en su desarrollo por el conocimiento de los productos y servicios que ofrecen y en la proximidad con sus clientes.
En estas empresas las funciones de gerencia, dirección financiera o planificación estratégica recaen normalmente en la misma propiedad, que en cierto momento de su éxito empresarial debe decidir sobre qué hacer y cómo afrontar un posible crecimiento. Aquello que hasta ahora controlaba se le va de las manos, con el evidente peligro de una disminución de los rendimientos de la empresa, así como de la calidad de sus servicios.
Ante esta situación ProQuaMe sitúa en el mercado servicios de outsorcing, es decir, la posibilidad de externalizar uno de los servicios que históricamente se han considerado como propios de la empresa: la dirección financiera de la empresa.
¿En qué consiste el servicio de Asesoramiento y Dirección Financiera?
ProQuaMe es una consultoría especializada en la gestión y asesoramiento financiero a empresas
ProQuaMe ofrece a sus clientes un equipo de expertos financieros capaces de diseñar, ejecutar y controlar la política financiera definida por la propiedad y gerencia de la empresa.
ProQuaMe se incorpora en los centros de trabajo de sus clientes, de forma que comparte y apoya las decisiones que se toman en el momento en que se toman.
¿Qué ventajas ofrece el outsorcing sobre la forma tradicional?
Tradicionalmente la gestión financiera de nuestras empresas se ha llevado desde el departamento de administración. Allí un equipo se encarga de todas aquellas tareas tradicionalmente consideradas generales: administración, facturación, contabilidad, seguimiento de cobros, relaciones con bancos…
Todos tenemos claro que cuando hay que discutir un contrato importante necesitamos de un abogado, de la misma forma que cuando quiero diseñar una casa llamo a un arquitecto o que para preparar el impuesto de sociedades cuento con mi asesor fiscal.
¿Por qué entonces encargamos nuestra política financiera a personas no expertas en la materia?
Seguramente la respuesta a esta pregunta va ligada a dos cuestiones:
El no tener presente que el día a día de nuestras finanzas es lo que determina el rendimiento real de mi empresa. Cuántas veces hemos oído aquello de que el contable me dice que tengo beneficios pero cada día tenemos menos en los bancos y estamos más endeudados.
La sensación que no podemos permitirnos el lujo de contar con un experto en la materia. ¿Cuánto me costaría un economista en plantilla?
A ambas cuestiones pretendemos dar respuesta desde ProQuaMe.
A la primera a través de poner los medios para que el empresario sepa, desde el punto de vista financiero, donde está y hacia dónde va.
A la segunda ofreciendo nuestros servicios según las necesidades reales de la empresa. Precisamente de la creencia de que una pequeña empresa no puede permitirse contar a jornada completa con un experto en temas financieros nace nuestra idea de ofrecer dichos servicios en la medida que realmente se necesitan.









